Crece la tendencia a meditar en el lugar de trabajo

                                                                     Mindfulness

 

Cada vez más empresas incorporan nuevas herramientas para facilitar el bienestar laboral de las personas. Una de ellas es el Mindfulness, que ha crecido en adeptos en la última década no sólo a nivel individual, sino también en organizaciones.

Mindfulness se centra en trabajar la atención plena y vivir el presente de forma consciente. Entre sus beneficios están reducir el estrés y calmar la ansiedad.

“Estilos y ritmos de vida acelerados y enfocados en lo material provocan que nos perdamos el presente, es decir, nos llenemos de exigencias por cumplir mientras se nos pasa la vida por delante sin ser conscientes de ello. Vivimos en piloto automático o rumiando cosas que no nos han resultado. Esto produce insatisfacción, malestar, estrés, depresión y, si lo traducimos al ámbito laboral, menos productividad y eficiencia”, sostiene Leire Cosgaya, gerente de Transformación Cultural de Grupo Cygnus.

A esto se suma el estrés cotidiano que genera trabajar en una tarea pensando en la siguiente o atender mensajes de celular.

Para reeducar a las personas en atender plenamente al presente, Mindfulness utiliza técnicas como, por ejemplo, meditar con conciencia en la respiración, que actúa como ancla para volver conectarse con el presente.

Entre los beneficios que produce Mindfulness en el ámbito laboral, Cosgaya destaca:

Mejora el bienestar de las personas en el trabajo: atender plenamente al presente, dejando pasar preocupaciones o tareas futuras, reduce los niveles de estrés y calma la ansiedad. Estar más relajados y con la mente calmada ayuda a tener una actitud más positiva frente a los problemas y manejar situaciones difíciles.

Mayor productividad laboral: Mindfulness enseña a poner foco en una sola función para que pueda dedicarle atención plena, lo que ayuda a incrementar la capacidad de atención y concentración. Esto facilita hacer tareas de manera continua evitando distracciones, favorece avanzar en el trabajo y disminuir la carga de tareas pendientes. También mejora la memoria, gracias a la reducción de la distracción y pensamientos intrusivos o de divagación. Finalmente, la sensación de mayor bienestar facilita un mayor rendimiento en el trabajo.

Mayor creatividad: estar más relajados y con la mente calmada propicia generar ideas nuevas y creativas.

Mejora trabajo en equipo: Mindfulness mejora las relaciones con los compañeros de trabajo, pues posibilita estar centrados en el momento presente con una mentalidad no enjuiciadora, lo que facilita relacionarse mejor con otras personas, escuchar con mayor atención, ser más perceptivo a otras opiniones y mejorar la comunicación. Por esto, permite reducir la frecuencia de los conflictos y favorece la capacidad de colaborar en los equipos de trabajo.

En la empresa de outsourcing y recursos humanos Grupo Cygnus se realizan sesiones de meditación al iniciar algunas reuniones con equipos de trabajo. También se diseñó una señalética para colgar en la puerta de las oficinas y evitar interrupciones cuando un colaborador está meditando en un espacio habilitado para ello. A futuro, se proyecta adecuar espacios con sofás para facilitar la meditación.

El objetivo es que el desarrollo de la atención plena mejore el bienestar tanto en el trabajo como la vida diaria de las personas.

Crédito imagen: El Mostrador

Fuente: El Mostrador

 

Rutinas para mejorar la productividad mental

Los grandes líderes, que están sometidos a fuertes presiones, suelen mantener hábitos para ahorrar energía y tener más claridad al tomar decisiones. Una psicóloga organizacional y un psicólogo positivo explican cuáles son estas técnicas y por qué funcionan.

Todos los días tomamos decisiones que suman o restan energía de nuestra mente. Los grandes líderes saben esto y se preocupan de reducir el gasto energético al mínimo. Por ejemplo, Barack Obama, ex presidente de Estados Unidos, contó en una entrevista que dio a Vanity Fair en 2012 que para no tener que tomar tantas decisiones en su día a día, siempre lo verían vestido con trajes grises y azules. “No quiero pensar sobre lo que tengo que comer o cómo tengo que vestir porque tengo otras muchas decisiones que tomar”, dijo. Del mismo modo, Mark Zuckeberg, CEO de Facebook, ha dicho que usa siempre poleras grises con el fin de reservar energía mental para decisiones más importantes, y Steve Jobs, fundador de Apple, usaba siempre jeans y una polera negra de cuello tortuga.

Una de las mujeres que han hecho propuestas en esta línea es la estadounidense Kristen Gramigna, Chief marketing officer de BluePay, autora de varios libros sobre negocios y administración del tiempo. Kristen propone comenzar por automatizar las tareas no esenciales; por ejemplo, usar productos de maquillaje multifuncionales y eliminar los cosméticos que nunca se usan para evitar perder tiempo pensando en todas las opciones de colores disponibles. También sugiere conversar en vez de mandar mails, para no pasar el día en un interminable intercambio de mensajes, y agendar el tiempo libre, para usarlo de manera óptima.

Eliana Guic, doctora en Psicología e investigadora del departamento de Psicología de la Salud de la Universidad Católica, plantea que tomar decisiones, grandes o pequeñas, puede ser estresante cuando la persona está superada por los eventos y no sabe priorizar y delegar. “Controlar está bien, pero estar en todos los detalles no solamente gasta energía mental, sino que se vuelve muy estresante, porque el manejo del tiempo no existe”, dice.

Felipe Orrego, psicólogo positivo, empresario y LifeCoach cuenta que hace dos años hizo un estudio para saber cuántas decisiones tomamos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. En promedio son 400, dice, pero muchas de ellas podrían ser disminuidas si se genera una rutina positiva.

“Podemos simplificar nuestras acciones y tener más energía mental si las decisiones triviales se las entregamos a la rutina. Tomar el desayuno a la misma hora, dejar la ropa lista, respetar la hora de llegada o de levantarse, son cosas que se meten a una rutina y entonces dejamos de concentrar el tiempo en eso y se lo destinamos a lo que realmente importa”, explica. Orrego coincide con Guic en la necesidad de jerarquizar. “Uno tiene que aprender a optar, a ordenar y a respetar. Por ejemplo, si yo decido planchar 3 veces a la semana, lo tengo que hacer y respetar, para tener tiempo para decisiones más trascendentales“, detalla.

Según explica el psicólogo, cada persona debe encontrar su “formato” de rutina y no “engañar” a su cerebro. “No creo que exista un commodity. Nosotros tenemos que ver qué nos acomoda para no desviar la energía mental y el foco en cosas que son cotidianas. Tampoco debemos hacerle zancadillas al cerebrodelegando tareas que nos van a tener pensando todo el día ‘por qué no lo hice yo’. Así gastamos energía de la misma manera como cuando entramos a una tienda, vimos algo que nos gustó y no lo compramos, pero durante tres días pensamos en eso y después vamos y lo compramos igual”, dice.

Fuente: Cinthia Matus O. El Mercurio

Campaña Internacional contra el Acoso Escolar (Bullying)

Este 2 de mayo se conmemoró el Día Internacional contra el Bullying o Acoso Escolar, una delicada situación que afecta cada vez a más niños y jóvenes en el mundo.

En este contexto, el psicólogo de Centro Médico Cetep, Claudio Reyes, enfatiza en la importancia de poner atención en lo que están viviendo los niños y de qué manera se aborda la violencia escolar.

“Hay una amplia gama de niños y adolescentes que no comunican a adultos significativos que ellos están sufriendo de Bullying. Es casi la mitad. Probablemente hay mucho sufrimiento de Salud Mental de niños que no comunican lo que les está pasando, que no han sido visibilizados por sus redes o sus adultos significativos. Y eso es un tema, porque cuando el autoconcepto baja, especialmente cuando las otras personas dicen que no haces las cosas bien, lo que se produce es el aislamiento del mundo social. Y ahí pueden surgir un montón de psicopatologías”, subraya el especialista.

El psicólogo de Centro Médico Cetep detalla que hay ciertas señales que evidencian cuándo un niño está siendo víctima de Bullying. “En la experiencia que yo he tenido en Cetep, cuando llegan niños que han sufrido Bullying, lo que uno puede ver es la pérdida de la espontaneidad… Cuando uno ve un niño que no está siendo muy espontaneo, no está viviendo placer en las preguntas lúdicas o en su grupo de pares no está acorde al placer del jugar. Ahí se tiene que poner ojo. En el sentido de que un niño que pierde la espontaneidad es un niño al que le está pasando algo”.

El especialista agrega que “cuando un niño llega y le está pasando algo, el niño o no habla, se inhibe, no juega, no pregunta. Es un niño muy aislado. Es un niño con mucho temor social, de que el otro lo pueda juzgar”.

Pero esta es sólo una de las pautas de comportamiento que pueden estar asociadas al Bullying. Los niños pueden desarrollar estos rasgos de tipo inhibitorio, ya descritos por Reyes; o pueden asumir rasgos de carácter activo.

“Hay rasgos que son muy activos, especialmente los que tienen que ver con frustración o agresividad. Un niño o un adolescente, al que ha determinada edad se le puede hablar las cosas, que puede autorregular las conductas, en situaciones de Bullying, puede que efectivamente reaccione de una forma muy agresiva, rompiendo cosas, diciendo palabras muy agresivas, como formas de expresión”, relata al respecto el especialista.

BULLYNG EN CHILE

El estudio “Bullying en establecimientos educacionales”, del Injuv, realizó un sondeo que reunió 1.011 casos de estudiantes de todas las regiones del país y de distintos niveles socioeconómicos.

  • 61% de los jóvenes reconoció haber sido víctima de matonaje escolar en sus colegios o institutos
  • 84% de los jóvenes ha sido testigo de bullying en su lugar de estudio
  • 83% opina que una persona le hace bullying a otra con el fin de sentirse superior. El 79%, en tanto, considera que los amigos incentivan el bullying sobre otros
  • 42% aseveró que logró salir adelante y un 7% que el daño ha impedido su desarrollo personal
  • 47% de los jóvenes que ha sufrido bullying, no ha denunciado estos hechos.

Crédito imagen: Huffington Post